'Percusiones pegajosas' de Airto Moreira: Fusión Brasil Jazz Funk con brotes de esquizofrenia sincopada

Uno de los perfiles patológicos más graves que hemos encontrado en la música brasileña responde al nombre de Airto “Mano Pegajosa” Moreira. Conocido por haber sido el percusionista de uno de los mejores discos de jazz de la historia (Bitches Brew de Miles Davis), o por haber tocado con personajes tan conocidos para la musiquiatría como Dizzy Gillespie, Herbie Hancock o Chick Corea. Sus credenciales hablan por sí mismas, pero es aún mejor que se presente por sus hechos factuales.

La fusión del jazz y el funk con la música brasileira tradicional hace de las composiciones de Moreira una verdadera sinfonía de ritmos que pueden llegar a crear casos de epilepsia en los musicópatas noveles.

Uno de los instrumentos más apreciados por Moreira y que incluye en la mayoría de sus composiciones es la Cuica. Para aquellos que no sepan que es una cuica, es un instrumento membranófono con un palo de bambú en su interior que se toca frotando un paño mojado y presionando el centro del instrumento para ir modulando su afinación. A fin de cuentas, viene a ser como una zambomba pero con el palo hacia dentro, un instrumento simple, que llegó a Brasil con los esclavos africanos. Su sonido, similar a un canto simiesco, se introduce por tus oídos y se transforma en tu cerebro, provocando que tu psique baile a un ritmo frenético, casi ancestral.

Una cuica en manos de Arto Moreira, se transforma en un instrumento perfecto para dar vida a la música brasileña en todas sus vertientes.

Pero por mala suerte para el resto de percusionistas del mundo, Airto Moreira no sólo sabe tocar la cuica. Aparte ser un compositor de espíritu desquiciado, y haber estudiado canto, piano y la mayoría de los palos de la música brasileña, Moreira es una de las personas con más ritmo que se pueda encontrar en el Musiquiátrico, ya sea tocando una pandereta, una batería o un set de percusión gigante de hasta 70 instrumentos que es lo que suele llevar a sus conciertos.

Una vez, mientras lo entrevistaban para un documental sobre Miles Davis, le preguntaron que recordaba de Miles, y él pensó que no había mejor forma de expresarlo que haciéndole un homenaje con lo que mejor se le daba a ambos: Improvisar.

Author: Dr. Evo Fdez.

Musicópata de nacimiento, sus padres notaron algo raro en él cuando de pequeño lloraba afinado, por eso lo mandaron internado al Musiquiátrico aún siendo un niño. Hoy, muchos años después, se ha reconvertido en un monstruo musicopático, ávido de devorar todos los injertos musicales que se pongan a su alcance.

Compártelo con todos

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Ir a la barra de herramientas