Daptone Records | La casa de la música de Brooklyn

Una discográfica de ensueño, con algunos de los mejores artistas del momento

He de admitirlo, en estos días he encontrado un filón musical de los que no tienen desperdicio, una discográfica con un exquisito gusto por la música negra, desde las raíces africanas hasta su evolución en USA, como el Funk, el Jazz o el Soul.

Indagando un poco más en sus raíces, nos remontamos al año de su creación en 2002, cuando un par de locos se pusieron a buscar un local en Brooklyn donde montar su propio sello discográfico, esos chicos eran Gabriel Roth y Neal Sugarman

Cuando encontraron un acogedor pero decrépito local, llamaron a sus amigos para que les echaran un mano, y allí se presentaron Sharon Jones y The Dap Kings, Charles Bradley, Antibalas o The Budos Band y entre todos se pusieron a cortar, clavar, medir e incluso arreglar enchufes, para crear entre todos Daptone Records.

Con sólo 12 años de existencia han editado más de 30 discos,  muchos de los cuales ya han pasado por el Musiquiátrico, y todos son como poco, bastante reseñables.

El buen gusto y el saber hacer de Daptone Records ha hecho que en poco más de una década se haya convertido en un referente de la música negra a nivel mundial, editando discazos  como los que ya hemos tratado en el Musiquiátrico, entre los que se encuentran temazos del calibre de este Why Is It So Hard de Charles Bradley, auténtico, con un sabor añejo de los que ya no se encuentran.

En los últimos tiempos han editado también una antología de los mejores éxitos de The Poets of Rythm, un clásico noventero, que han recuperado vida gracias a Daptone Records.

Aunque la lista de grupos que han pasado por Daptone Records es larga, os recomendamos una visita a su web y un estudio aplicado a todo lo que llevan producido en poco más de 10 años.

Y para despedirme, otro de esos grupos geniales que han editado en varias ocasiones, otro de los buques de guerra de Daptone, The Budos Band, y su Afro-Soul.

Author: Dr. Evo Fdez.

Musicópata de nacimiento, sus padres notaron algo raro en él cuando de pequeño lloraba afinado, por eso lo mandaron internado al Musiquiátrico aún siendo un niño. Hoy, muchos años después, se ha reconvertido en un monstruo musicopático, ávido de devorar todos los injertos musicales que se pongan a su alcance.

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