El aeroplano que cruzó el espejo | White Rabbit, Jefferson Airplane y el fin del Movimiento Hippie

Un lado te hará crecer; el otro menguar.
¿Un lado de qué?, pensó Alicia.
– De la seta. Dijo el conejo.


1967, La Guerra de Vietnam había despertado a la sociedad mundial en contra del belicismo y a favor de la paz. El Movimiento Hippie se estaba fraguando gracias a la música de Jimmy Hendrix, Janis Joplin y Jefferson Airplane, entre muchos otros.

Festivales como el de Monterrey significaban más que un simple espacio donde escuchar música, eran un lugar de diálogo y reflexión, de acercamiento de culturas y de comprensión. Y todo esto regado con una nueva droga, sintetizada poco antes por Albert Hoffman. Este elixir sintético consigió expandir las mentes despiertas, ya que poseía las llaves para abrir las puertas de tu cerebro y cruzar el espejo hacia el país de las maravillas.

Jefferson Airplane fue uno de los pioneros del Movimiento hippie-psicodélico, especialmente influenciado por el LSD, que revolucionaron no sólo el mercado discográfico de aquel momento, sino también a la sociedad en sí. Una nueva ola de jóvenes inteligentes, de mentes despiertas y liberadas, comenzaron a luchar contra la vieja sociedad americana de los Estados Unidos.

Y lo hicieron de la mejor manera que podíeron imaginar, escandalizando a todo aquél que se atreviese a poner en tela de juicio los nuevos valores que rompían con todo lo anterior. La belleza en el cuerpo desnudo, la libertad en las drogas, la paz exigida por los héroes de guerra mutilados, el amor libre, y por supuesto, la igualdad de todo ser humano, eran las consignas que se narraban en las letras de aquellos hippies.

Pero la ilusión se rompió y con ella, el espejo que daba paso al país de las maravillas. Y fue precisamente en Altamont, en un concierto gratuito organizado por los Rolling Stones en 1969, cuando los Ángeles del Infierno (Hell’s Angels), una banda de moteros violentos contratados para controlar la seguridad de este concierto, asediaron el escenario a base de golpes y palizas, antes de matar de varias puñaladas a Meredith Hunter, uno de los asistentes al concierto.

Fue aquí, en Altamont en 1969, pocos meses después de Woodstock, cuando se resintió el espíritu hippie-psicodélico, aunque nunca jamás podremos olvidar cuando Alicia cruzó por primera vez el espejo, ya que ella fue quién abrió las puertas del Musiquiátrico.

Author: Dr. Evo Fdez.

Musicópata de nacimiento, sus padres notaron algo raro en él cuando de pequeño lloraba afinado, por eso lo mandaron internado al Musiquiátrico aún siendo un niño. Hoy, muchos años después, se ha reconvertido en un monstruo musicopático, ávido de devorar todos los injertos musicales que se pongan a su alcance.

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