María del Mal, cuando creí que estaba en el País de las Maravillas

  • Con solo tres discos publicados han conseguido perdurar en la memoria

En cuanto le dabas al “play” y comenzaban a sonar las primeras notas de ‘Días Contados’, canción que abría ‘Cuando creí que estaba solo’, rápidamente percibías que se trataba de algo totalmente nuevo. Una mutación sonora desconocida hasta el momento en España y que, por desgracia para todos los musicópatas, no fue demasiado bien aceptada en su momento. Era el año 1.998 y María del Mal aún no sabían que estaban dando vida a un virus sonoro tan exageradamente genial y genuino.

Los inicios fueron como los del resto de grupos. Unos cuantos amigos que hartos de hacer como que tocan la guitarra con el litro de cerveza, deciden por fin colgarse los instrumentos de verdad y crear canciones propias. Los pasos a seguir al principio estaban bastante claros. Todos los componentes compartían su pasión por la esquizofrenia sonora que representaba por aquellos entonces Metallica. Pero eso era solo el principio. Al igual que años después han conseguido sus paisanos de Hora Zulu, pronto dejarían entrever que las raíces andaluzas habitan más allá de la propia conciencia y a pesar de poder estar practicando la tralla más bruta, siempre son capaces de dejar ver su lugar de procedencia.

Pero se podría decir que esas raíces andaluzas se encuentran en un segundo plano cuando nos ponemos a hablar de sus síntomas musicópatas. Lo de María del Mal eran las guitarras llenas de distorsión, que lo mismo lanzaban contra nuestros oídos un muro de sonido que hábilmente se tornaban en punteo desquiciado. Una batería atronadora incapaz de olvidarse de un doble bombo que por si solo podía cambiar nuestro ritmo cardíaco, y una voz con una personalidad que hasta el día de hoy nadie ha sido capaz de igualar.

No teneis ni idea de lo triste que puede ser para un Doctor que un paciente le diga que no conoce a María del Mal. Cuando llegan casos urgentes por contagio de trash metal, siempre deberían estar entre los síntomas las canciones de este grupo. ‘Mil Llamadas’, ‘De la Renfe’ o ‘Bulería’ deberían estar desgastadas de tanto repetirlas en todos los reproductores, desde los ‘casetes’ hasta los formatos más modernos. Pero ya se sabe que no siempre triunfa quien más se lo merece, a veces los mejores se ven obligados a mantener un perfil bajo y casi a pasar inadvertidos.

Pero si ese primer disco es todo un trallazo de trash, metal y todo lo que implique contundencia sonora, ‘En el país de las Maravillas’ es la demostración de que no solo de agresividad y velocidad puede vivir su música. Son capaces de añadir otros registros más lentos pero con una igual contundencia. Como dicen el título de la siguiente canción, que os recetamos urgentemente, es escuchar a María del Mal y empezar a recordar los ‘Tiempos Mejores’, cuando la música solo necesitaba tener alma y no unos beneficios al final de cada disco, gira o demás memeces.

Sin miedo a equivocarnos, aseguramos que escuchar ‘En el país de las Maravillas’ es lo más parecido que existe de inmiscuirse en una auténtica destilería del metal. Pero como ya hemos dicho, el éxito no fue de la mano de la calidad en este caso concreto. Así María del Mal se esfumó cual niebla en la noche, sin decir una palabra más alta que otra. Pero habían conseguido sembrar la semilla de la locura en todos los cerebros que se vieron expuestos a sus acordes.

Y la demostración se pudo ver en el año 2008. Tras años sin ninguna noticia sobre ‘el hada trash’, un brevaje preparado a base de extraños hongos despertó el fuego en su mirada. Y sus púpilas por suerte se dirigieron hacia todos nosotros. Una nueva oleada de conciertos (que los llevó entre otros escenarios al del Aupa Lumbreiras) concedió el lujo a muchos musicópatas de poder verlos en directo. Además de tener el detalle de regalar a todos los asistentes a sus conciertos su último, y se podría decir que casi póstumo, expediente sonoro: ‘Ora Pro Novis’. En él tienen la gentileza de incluir en modo de pista multimedia toda la discografía de María del Mal y otras rarezas ocultas hasta el momento.

La leyenda era cierta. María del Mal no había muerto, estaba yaciente, solo había que encontrar el modo de despertarla. Y resultó que tenía incluso más garra y mala hostia de lo que contaban las historias. Desde El Musiquiátrico queremos recetaros los sonidos de esta banda granadina, de ingestión inmediata y sin copago (los recortes aún no han llegado a nuestras instalaciones). Es momento de que nuestras palabras dejen paso a su sonido y tú sigas enloqueciendo un poco más. Pero ten cuidado, por que nunca se sabe cuando volverá a aparecer nuestra ‘hada’ María del Mal.

 

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Author: Dr. B. Barbitúriko

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