Banda serbia S.A.R.S | Síndrome Respiratorio Agudo Severo

El profesor Dimitri Korsakov de la escuela  conductista de Piatigorsk, hermanada con el Musiquiátrico, nos envía un curioso caso de Síndrome Respiratorio Agudo Severo, conocido frecuentemente por las siglas S.A.R.S.

Formado en Belgrado en 2006, S.A.R.S. recoge la antigua y la nueva Serbia. Sus componentes forman parte de lo que se conoce como La New Serbian Scene, chicos que se han criado en la Serbia de Milósevic, post U.R.S.S y con una tendencia al acercamiento y aperturismo hacia Europa. Y todo esto se refleja claramente en su música y sus influencias.

El reggae, el hip hop y el ska se fusionan con las influencias ancestrales de Serbia, en la que la música balcánica es un componente fundamental, para dar paso a algo que si no es nuevo, al menos es insólito. Y que si no se convierte en tu grupo favorito, tampoco te va a dejar indiferente.

Su primer single, editado en 2007 se llamó “Budjav Lebac” (Pan Rancio) y es una encantadora oda al hambre y la soledad.

En 2009, editan su primer disco de larga duración, de mismo nombre que el grupo, y se van posicionando ampliamente en la variedad musical que marca su estilo, desde el rap hardcore hasta algo así como balkan-metal-ska, pasando por el blues y el rock de toda la vida.

Su segundo y último disco hasta la fecha se llama “Perspektiva“, y en él siguen ampliando su concepto musical hasta todo lo que les parece bien, centrándose más en la música electrónica y el reggae, aunque cada vez más inclinados a unos ritmos pop con cierto aire comercial, probablemente impuestos por su relación con MTV. Sin embargo es un buen disco que merece ser tenido en cuenta por todos los musicópatas.

De momento, un grupo interesante al que merece la pena seguir. Y esperaremos a su nuevo trabajo, que puede ser que no se retrase mucho.

 

Author: Dr. Evo Fdez.

Musicópata de nacimiento, sus padres notaron algo raro en él cuando de pequeño lloraba afinado, por eso lo mandaron internado al Musiquiátrico aún siendo un niño. Hoy, muchos años después, se ha reconvertido en un monstruo musicopático, ávido de devorar todos los injertos musicales que se pongan a su alcance.

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