Sin Dios, más allá del panfleto está el compromiso

Estos catedráticos de la anarquía entran las consultas del Musiquiátrico diagnosticados por anarquismo militante de extrema sinceridad coherente, con claros síntomas de alergia a la sociedad normativa

Sin Dios - Harcore y AnarquismoDesde sus inicios a finales de los ’80 siempre pretendieron dar voz a los conflictos silenciados por los medios de comunicación industriales mediante un ruidoso hardcore rojo y negro; diseminando un mensaje contundente integrado por ideas y acciones según el cual la revolución no es cosa de unos pocos locos libertarios, y exponiendo a la luz casos relativamente velados, como la Europol, los asesinatos del Scala o el caso del orwelliano Echelon.

Sin DiosRecorriendo las carreteras de la piel de toro, la bastardía europea y otros espacios desarrapados allende los mares, Sin Dios se fue dando a conocer evadiendo el mísero acto de venderse al mejor postor. Con seriedad y compromiso, el grupo se desmarcó totalmente del hardcore pijo anglosajón para clases medias que invadía (e invade) el mundo. Sus inicios en la lucha autónoma maceraron una clase de anarquismo poco ortodoxo, aunque finalmente desembocaron en CNT.

Grupo Sin DiosSus ilusiones de autogestión trajeron la distribuidora ‘Difusión Libertaria La Idea’, bajo la cual editarían algunos de sus discos y otros materiales altamente inflamables. Para evitar la usura y la especulación de los mercaderes de la música, sus portadas aparecieron siempre remachadas con el lema “No pagues más de…”, frase que haría escuela entre las hordas anarcopunk; precios populares que eran condición indispensable en los conciertos, tanto en lo referente a la entrada como al precio de la bebida.

Nunca tocaron para instituciones o partidos políticos, ni tampoco recurrieron al aprovechamiento de los mánagers, representantes y otras calañas de empresarios. “Nuestro objetivo es la difusión, no el lucro personal”.

En sus discos, ofrecidos en formato CD-libro, los textos de las canciones iban acompañados de dibujos, fotografías y otros escritos, lo que reflejaba su propósito de que su música fuese transmisora de ideas. Aducían que despojar al arte de esa implicación equivaldría a concebirlo como producto de compra y venta, como artículo de consumo sin más.

En 2006, con casi 18 años de Sin Dios a sus espaldas decidieron dejar el grupo, sin una razón única que lo justificase. Algunos de sus miembros crearon  proyectos paralelos como Kolumna Durruti y Matarife. Tras la separación afirmaron: “A nuestros enemigos: la lucha continúa en otros frentes”.

 

Author: Dra. Laura Trans

La Dra. Trans (Carcelona, 1986) cursó Parapsicología arqueológica en la Universidad de Yale, estudios que completaría con su tesis doctoral titulada Corrientes autodestructivas en el margen izquierdo del río Nervión. Expande sus pensamientos infectos de musicofrenia en su página poetisadifusa.blogspot.com y contribuye a la diseminación antilucrativa de la literatura underground con el proyecto Ediciones Caín'84.

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