AEROBITCH | Las putas voladoras andan sueltas

AeroPunk desde un burdel de Madrid

Hubo un momento, en los primeros noventa, en los que las sacralizadas corrientes musicales ochenteras  perdieron pie. Fueron los años en los que el grunge, catapultado al epicentro del mainstream por el suicidio de Kurt, pegaba fuerte. El naciente indietambién tenía sus cuotas  aseguradas en los 40 Criminales y demás.
Pero menos mal que no todos se dejaban embaucar por el rock más edulcorado y edulcorante.

En 1994 surgió a la luz -al claroscuro, mejor- la banda Aerobitch, una formación madrileña que ya con su propio nombre parecía reírse de todo lo que en la época podían representar Aerosmith (y no sólo ellos; por la misma época, Axl, Slash y compañía rompían bragas pubescentes desde el Líbano a Managua).Las influencias de Aerobitch estuvieron claras desde el principio e iban desde los Motörhead (muy recomendable resulta su versión del Orgasmatron) a los Heartbreakers de Juanito Truenos, pasando por los Dwarves o los Cyrcle Jerks, los Poison Idea y hasta los AC/DC. En su página web el epígrafe que, a modo de epítome, aparece bajo el logo de la banda no puede ser más explícito: Killin’ in the name of rock & roll since 1996. Mucho han tardado en abrevar al Musiquiátrico.

Aerobitch debutó en 1996 con C’mon Cope make my day, grabación que fue reeditada tres años después en formato LP 10”. Sin embargo, el punto álgido de la banda llegaría para muchos con el largo Time to Start Kickin’ ass, lanzado en 1998. Canciones como Hey Jimmy, Heil Satan o Queen of rock and roll suponen un hito en el punk ibérico de los noventa, que -todo sea dicho- no conocía sus mejores momentos. No sólo de Extremoduro vivía el hombre.

Desde sus inicios, el grupo grabó variados splits con otras bandas más o menos del rollo: así, entre 1996 y 1999, los Aerobitch participaron en 5 discos compartidos con, entre otros, los californianos Loudmouhs, Fast Food o Frogger, banda ésta última con la que los Aerobitch compartían miembros y del que ambas bandas prefieren olvidarse. El más recomendable, para los sempiternos hambrientos del raca raca, resulta el split que Aerobitch compartió con Puñetazo (elocuentemene llamado 13 steps to hell).  A mitad de camino entre el punk más spitoso y el hardcore más primitivo, los Aerobitch empezaban a ser bastante conocidos en los circuitos under, llegando incluso a marcarse alguna que otra gira europea.

El año 2000 fue especialmente fructífero para las perras voladoras: su fiel discográfica Punch editó el largo Steamrolling y la discográfica People like you lanzó, en formato Lp 10”, el An urge to play loud, en el que ya se veía -se oía- a una Laura Bitch (la frontwoman de la formación) con la voz un tanto quemada de tanto forzarla. Un emotivo comunicado publicado en internet por la propia Laura ponía fin a un de los mejores combos de punk rock que han infectado esta y otras tierras. Poco después, el resto de los componentes se sacarían de la manga la formidable banda Muletrain, de la que próximamente los Doctores Trans & Jabato publicarán un detallado informe.

La banda, igualmente, se definió por sus colaboraciones en multitud de recopilatorios, muchos de ellos a nivel europeo y hasta internacional, entre los que destacan la banda sonora de la película Freak Town o el Never Trust a Punk, vol. II. Participaron también en multitud de discos tributos, entre los que destacan el homenaje a Angry Samoans, Burning, Eskorbuto o incluso los propios Maiden.

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Author: Dr. Jabato

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