Joe Strummer | Parte II: La revolución se llama The Clash

La oferta de Paul Simonon y Mick Jones cambió su vida
Joe Strummer y The Clash en las consultas del Musiquiátrico

El nombre de Joe Strummer se estaba haciendo conocido por todo Londres. Su enigmática personalidad atraía a todo tipo de artistas que querían trabajar con él. En la primavera de 1976 los 101’ers dieron un concierto en el que compartían cartel con unos desconocidos Sex Pistols.  El espectáculo que estos dieron fue tal que Paul Simonon y Mick Jones, integrantes del grupo London SS, se acercaron a Joe para pedirles que se uniera a ellos para la formación de una nueva banda. Su idea era la de seguir el camino marcado por los Pistols, punk rápido incapaz de dejar indiferente a nadie.

Y el tiempo ha demostrado el buen criterio que tuvieron Paul y Mick a la hora de elegir cantante para el nuevo proyecto. Está claro que no era el mejor vocalista, ni siquiera el más provocador y desde luego no era guapo. Pero sus constantes viajes de niño y la fuerza que le dió el tener que enfrentar el sucidio de su hermano, crearon un filtro único para escribir letras.

Apenas tres meses después de su formación, The Clash hizo su presentación en sociedad teloneando a sus inspiradores Sex Pistols. Aquí comenzaría a forjarse la leyenda de los grupos punk más importantes de la historia. Uno por los escandalosos episodios protagonizados y por llevar la actitud hasta el extremo. Los otros, menos provocadores, politizaron la música, dándole al movimiento punk otro cariz distinto al No Future, que en el momento predominaba.

Así Joe Strummer consiguió erigirse no solo como portavoz de toda una generación sino también como ideólogo de todo un movimiento, contagiando a todo aquel que escuchaba sus letras. Hasta el momento la ambigüedad de los Sex Pistols con el imaginario nazi había creado mucha confusión sobre la verdadera cara del punk, pero Strummer zanjó cualquier duda con la creación de La Liga Anti-Nazi. The Clash no jugaban a la provocación fácil, su meta estaba mucho más allá. Eran capaces de ver claramente lo que ocurría fuera de la espiral de drogas en la que se vivía en el momento.

Era hora de desterrar el nihilismo para dejar paso al idealismo.  La internacionalización de sus letras supuso para sus oyentes toda una bofetada de realidad. Gracias a su infancia, Joe conocía de primera mano lo que acontecía en casi todo el globo, y lo dejó patente en todas y cada una de sus letras. Más que canciones se puede decir que The Clash consiguió crear toda una enciclopedia histórica hecha música. Buena prueba de ello es Spanish Bombs, que trata el tema de la Guerra Civil española.

Pero el virus que le comía por dentro era tan grande que no solo se conformó con marcar al punk. Puede que The Clash sea el grupo punk menos punk de la historia, y a pesar de ello están considerados como uno de los más grandes. Rompieron con la simplicidad que caracterizaba a las composiciones del momento. Ellos, a diferencia de muchos de los grupos con los que compartían escenario, sí eran buenos músicos. Por eso empezaron a incorporar distintos sonidos como el Reggae, Ska, Dub o incluso Jazz.

Y la historia ha sabido reconocer todo lo que hicieron por la música y por muchos estratos sociales. Su disco London Calling ha influenciado a millones de personas y está considerado como uno de los mejores discos de la historia de la música. Diversos problemas internos hicieron que la banda terminara su andadura en 1986. A sus espaldas siete discos que han garantizado a The Clash una celda de honor en las instalaciones de El Musiquiátrico.

Pero esto no detiene a Joe Strummer. Continuará…

Author: Dr. B. Barbitúriko

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